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Alopecia androgénica: qué es, causas, síntomas, diagnóstico y tratamientos

La caída de cabello no siempre se debe al estrés, a la alimentación o a un mal cuidado capilar. En la mayoría de los casos, la causa es genética y recibe el nombre de alopecia androgénica.

Aquí encontrarás información clara sobre sus causas, síntomas y las alternativas médicas más efectivas para tratarla.

¿Qué es la alopecia androgénica?

La alopecia androgénica o androgenética, también llamada calvicie común, es la forma más frecuente de pérdida de cabello en hombres y mujeres. Afecta a la mitad de los hombres alrededor de los 50 años y a muchas mujeres después de la menopausia.

¿Cuáles son las causas de la alopecia androgénica?

La alopecia androgénica se produce por una predisposición genética que hace que los folículos pilosos sean sensibles a la dihidrotestosterona (DHT), una hormona derivada de la testosterona. Con el tiempo, esta sensibilidad provoca que el ciclo de crecimiento del cabello se acorte y que los folículos se hagan más pequeños, generando un pelo cada vez más fino hasta que deja de crecer.

A esto se suman factores de riesgo como:

  • Edad avanzada: la probabilidad aumenta con el paso de los años.
  • Sexo masculino: más común y con inicio más temprano en hombres.
  • Antecedentes familiares: tener padres o abuelos con calvicie eleva el riesgo.
  • Obesidad y síndrome metabólico: se asocian con formas más severas o de inicio precoz.
  • Otros factores: estrés, hábitos poco saludables, deficiencias nutricionales o ciertos fármacos pueden agravarla, aunque no son la causa principal.

¿Cuáles son los síntomas de la alopecia androgénica?

El síntoma principal es el adelgazamiento progresivo del cabello en áreas específicas y la caída excesiva, sin síntomas de dolor o picazón en el cuero cabelludo. Por otro lado, cada género presenta las siguientes señales:

En hombres:

  • Adelgazamiento del cabello en la parte superior de la cabeza (coronilla).
  • Recesión de la línea frontal del cabello.
  • Pérdida de cabello en forma de “M”.

En mujeres:

  • Adelgazamiento difuso del cabello.
  • Aumento de la visibilidad del cuero cabelludo.
  • Pérdida de cabello en la parte superior de la cabeza (coronilla).

Si notas alguno de estos signos en tu cabello, lo mejor es no esperar a que avance. En Capilea podemos evaluar tu caso con un diagnóstico capilar completo y orientarte en el tratamiento más adecuado.

¿Cómo se diagnostica la alopecia androgénica?

El diagnóstico de la alopecia androgenética se basa en la historia del paciente y en observar el patrón característico de adelgazamiento y miniaturización progresiva del cabello.

Para confirmarlo, los médicos cuentan con las siguientes herramientas:

  • Tricoscopia: una lupa especial que permite ver la miniaturización de los folículos y los cabellos más finos, sin necesidad de procedimientos invasivos.
  • Prueba de tracción: se tira suavemente de un mechón para saber si hay pérdida activa.
  • Análisis de laboratorio: sobre todo en mujeres, para descartar alteraciones hormonales o tiroideas que puedan influir en la caída del cabello.
  • Biopsia: solo en casos poco claros o cuando se sospechan otros tipos de alopecia.

En la mayoría de los pacientes, con la exploración clínica y la tricoscopia es suficiente para llegar al diagnóstico y orientar el mejor tratamiento.

¿Cómo se trata la alopecia androgénica?

La alopecia androgénica tiene varias opciones de tratamiento, entre ellas están:

Minoxidil

El minoxidil es uno de los tratamientos más utilizados para frenar la alopecia androgenética. En su forma tópica se aplica directamente sobre el cuero cabelludo, ayudando a prolongar la fase de crecimiento y favoreciendo un cabello más denso y fuerte. También existe en bajas dosis por vía oral, indicado en pacientes que no responden o no toleran bien la presentación tópica.

En ambos casos, la constancia es clave: al suspenderlo se pierden los resultados. Siempre debe usarse bajo supervisión médica para garantizar eficacia y seguridad.

Finasteride oral

La finasteride actúa bloqueando la conversión de testosterona en DHT, la hormona responsable de la miniaturización folicular. Es especialmente eficaz en hombres, mostrando buenos resultados en la parte superior de la cabeza.

Se trata de un tratamiento a largo plazo, con un perfil de seguridad favorable, aunque requiere controles médicos regulares para un seguimiento adecuado.

Dutasteride oral

Más potente que la finasteride, la dutasteride inhibe dos enzimas distintas, logrando una mayor reducción de DHT. Su uso debe ser valorado cuidadosamente por un médico, dado que su potencia requiere un control más estricto.

Antiandrógenos en mujeres

En mujeres con alopecia androgenética asociada a exceso de andrógenos, pueden indicarse medicamentos como espironolactona o ciproterona. Estos bloquean la acción hormonal que afecta al folículo y, en muchos casos, ofrecen buenos resultados.

Se prescriben siempre bajo supervisión médica, ya que no están indicados en todos los perfiles de pacientes.

Bioestimulación capilar

Utiliza la propia sangre del paciente, concentrando las plaquetas y aplicándolas en el cuero cabelludo. Estas liberan factores de crecimiento que revitalizan los folículos. Se suele aplicar en varias sesiones y ha demostrado mejorar la densidad capilar en muchos casos.

Trasplante capilar

El trasplante capilar es la única solución permanente. Consiste en trasladar folículos resistentes a la calvicie (generalmente de la nuca o laterales) hacia las áreas despobladas. Con técnicas modernas como FUE, se logran resultados muy naturales y una tasa de éxito superior al 90% cuando hay suficiente zona donante.

Al ser un procedimiento médico, requiere cuidados postoperatorios y un análisis detallado de cada caso.

Dudas frecuentes sobre la alopecia androgénica

¿Qué diferencia hay entre la alopecia androgénica y otros tipos de alopecia?

La alopecia androgénica es la forma más común y se debe a factores genéticos. Además, su evolución es lenta y progresiva. En cambio, otros tipos de alopecia, como la areata, la difusa o la cicatricial, tienen orígenes distintos: desde procesos autoinmunes o inflamatorios hasta enfermedades del cuero cabelludo.

¿La alopecia androgénica tiene cura?

Hoy no existe una cura definitiva, pero sí tratamientos capaces de frenar la caída, fortalecer el cabello existente y, en muchos casos, recuperar densidad en las zonas afectadas. Entre ellos destacan el minoxidil, la finasterida o la bioestimulación capilar. Y cuando la pérdida ya es avanzada, el trasplante capilar sigue siendo la única solución permanente con resultados naturales y duraderos.

¿A qué edad comienza la alopecia androgénica?

La edad de inicio de la alopecia androgénica puede variar mucho según la persona. En los hombres, suele comenzar entre los 20 y los 30 años, aunque puede aparecer más tarde o incluso en la adolescencia. En las mujeres, es más común después de la menopausia, pero también puede presentarse en mujeres más jóvenes.

La alopecia androgénica no se puede prevenir, pero sí tratar con resultados efectivos. En Capilea contamos con la experiencia y tecnología necesarias para diseñar la estrategia que mejor se adapte a ti. Agenda tu cita y descubre tus opciones de tratamiento.

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